Publicado el 01 Septiembre 2005 por Rubio
¿Qué tenemos para comer hoy? Pues vamos a hacer unas crillas (patatas al montón con huevo) y unos pollos. De acuerdo, me gusta la idea. Nos ponemos a hacer la comida y llega la hora de comer. Como éramos muchos nos dividimos en la mesa grande, y en una mesita que había en una "salita de estar" (salita porque lo que se dice estar estar... estaban unas 5 personas como máximo). Ellos tuvieron el privilegio de poner la televisión y ver las noticias.
La noticia que más les gustó fue (lo pongo tal ocurrió porque fue una situación muy buena):
Salita: "QUE LA TELE ESTÁ DICIENDO QUE LOS POLLOS ESTÁN ENVENENAOS" (pollos precocinados que estábamos comiendo claro...)
Salón: "PUES APÁGALA Y ASÍ NO LO DICE" (Pensamiento de los del salón: están de coña)
Salita: "QUE ES VERDAD, QUE ADEMÁS SE VE QUE ESTOS TIENEN POSIBILIDADES DE ESTAR INFECTADOS PORQUE SALIÓ EL VIERNES Y LOS COMPRAMOS EL JUEVES"
Salón: "YO LE HE PREGUNTADO AL QUE ME ESTOY COMIENDO Y DICE QUE NO TIENE SALMONELOSIS, ASÍ QUE NO TE PREOCUPES"
Salita: "PUES NADA, AL TAJO"
Y terminaron cayendo los pollos. La verdad es que ya daba lo mismo porque de que vieron la noticia, ya habíamos casi acabado de comer, con lo cual era aceptar lo inevitable: Si estaban malos, nos íbamos a infectar. Pero todo tiene solución en esta vida, así que a grandes males, grandes remedios.
¿Que nos vamos a infectar? ¡¡Pues vamos a emborracharnos, que el alcohol desinfecta!!
Como dije antes, quedamos a la espera de que aquella tarde apareciera la dueña de la casa a que "nos echara". La espera fue estar en la casa bebiendo y de fiesta con el equipazo de música a toda leche (un radiocassete con mp3). Total que las horas pasaron y la dueña no pasó. Unos cuantos la espera la hicimos yéndonos a media tarde a dar una vuelta por el pueblo. Esa vuelta por el pueblo acabó con 4 de nosotros yendo a la piscina buena de Letur a reservar mesa en el bar para comer al día siguiente. Para colmo de males, la piscina de Letur está fuera del pueblo, a unos 2 km andando y 4 en coche. Como no... íbamos andando, y nos tocó pegarnos el pateo de una punta del pueblo a la otra, y una vez fuera del pueblo, los 2 km que he comentado antes. De que volvimos de reservar eran ya las 10.30 y nos teníamos que poner a hacer la cena. De camino para la casa, nos encontramos a unas viejas conocidas del pueblo (2 señoras con las que habíamos hablado el día anterior para preguntar donde estaban los sitios, panadería, etc...). Cuando les saludamos nos dice una de ellas que nos acercáramos. Nosotros nos temíamos lo peor, que nos iban a poner verdes por el escándalo. Cuando para alivio nuestro, su conversación, aunque referido a lo de la noche anterior, no era para recriminarnos nada; sino para decirnos que lo que había pasado la noche anterior es que las personas de otra casa rural a las afueras del pueblo, que también eran unos 17, se habían dedicado esa noche a acercarse al pueblo con sus scooters, sus quads y que habían armado la de San Quintín, que se voceaban, armaban escándalo y daban golpes a las cosas.
La sonrisa que se nos dibujó en la cara del alivio po saber que no fue culpa nuestra, y por la que nos había montado la dueña esa mañana, fue una de las mayores de nuestras vidas. Llegamos ansiosos por contar lo sucedido, tras lo cual volvimos a comentar lo que podíamos hacer y la decisión fue lo más racional que pudimos hacer, aunque la gente dijera que teníamos que haber echo más.
La decisión fue la de pegarnos esa noche otra juerga de la leche, montar una gorda en la casa entre nosotros, y dejar correr el tema. Esa noche fiestón animal y más anécdotas que contar. Al día siguiente nos levantamos y a eso de las 12 o así creo recordar, aparece la dueña para cobrarnos lo que nos faltaba por pagar. La situación fue esta:
Abrió la puerta al que le habían tomado los datos la guardia civil. Le atendió muy bien, la invitó a pasar y se sentaron en un sofá. Las primeras palabras corrieron a cargo de nuestro amigo:
Amigo: "Al final ayer no se pasó por aquí, ¿es que cambió de opinión o algo?"
Dueña: "No, es que recapacitando pensé en que me había propasado y no pasé porque sabía que entenderíais que os dejaba quedaros (la noche anterior éramos retrasados porque nos pegábamos y esa mañana inteligentes para descrubir aquel "tesoro" de mujer). Tengo que pediros perdón por mi comportamiento, pero entender que yo tengo mucha responsabilidad por tener la casa, que debo cuidar todo y tenerlo todo controlado."
Amigo: "Ya, vale, bueno ¿entonces como arreglamos esto?."
Dueña: "Pues mira, tenéis que rellenar esto como que habéis estado aquí y tal y cual (papeleo y más papeleo....)."
Amigo: "Bueno, pues ya nos vamos de aquí, esperemos no le hayamos causado molestias y que le quede un gran descanso."
Dueña: "No seais así por favor! Es verdad que lo siento, no hace falta que dejéis ya la caa. Mira, iros a comer tranquilamente, luego volvéis, os echáis la siesta para conducir mejor, y os vais cuando os apetezca, no tiene por qué ser ya. Y por cierto, decir que lo siento, y que aquí me tenéis para lo que sea, si queréis volver o algo, llamarme y sin ningún problema..."
Amigo: "Gracias por el ofrecimiento, pero creo que el trato recibido no ha sido el apropiado. Es cierto que somos jóvenes, pero no por eso se nos tiene que acusar de borrachos, drogadictos y vandalistas (por sino lo había dicho, también nos había acusado de drogadictos, cuando en el grupo de 17 fumaban 2). Dudo mucho que queramos volver, pero que sepa, que el sitio está bien, que podría crecer mucho, pero con la tozudez de la gente, me parece que el pueblo va a ir de menos a menos todavía. Muchas gracias. Hasta luego."
Dueña: "Siento mucho lo ocurrido, adiós."
Y ya acabamos yendo a comer, echando la siesta y volviendo al pueblo.
En resumen, un finde muy entretenido, en el que hubo de todo y porque no quisimos más, porque después de lo sucedido, bien podríamos haber denunciado a la dueña, pero no hicimos nada más porque nosotros íbamos allí a PASARLO BIEN, DESCARGAR TENSIONES Y PASAR UN BUEN RATO.
P.D. El lunes más de la mitad de la expedición estaba mala debida a la salmonelosis del pollo. De los que sobrevivimos otros tanto estuvieron malos por "la botella de ron de la noche anterior", solo 2 o 3 nos salvamos por completo. ¡¡Si es que tenemos un estómago de hierro!!






Hicisteis bien, si estoy yo allí mando a la tía a tomar por culo o más lejos xDD. Anda que comeros los pollos, ya os vale xDD.