
Publicado el 20 Agosto 2007 por Fran J
O la falta de él. Una de tantas noches de insomnio de esta estación que parece embrujarnos en las cuales la excusa oficial para no poder dormir es el calor. Pero tu almohada, que te conoce mejor que nadie, sabe que las gotas que recibió no eran de sudor precisamente...
"¿Por qué las relaciones humanas son tan complicadas?" Era en el fondo lo que se preguntaba anoche nuestro insomne. Su parte buena, la que muestra a quien le da el más mínimo cariño se preguntaba por qué la anhelaba tanto. La parte racional, la que se esconde detrás de su máscara de despreocupación por todo sabía que no podía ser. Si ella no afrontaba la situación no había nada que hacer, no se podía ser cobarde con esos sentimientos. Mientras tanto la parte mala de él juraba y perjuraba que nunca volvería a creer nada de lo que una boca de mujer pudiera decir. "No vas a ser más así", pensaba.
Al otro lado del teléfono estaba ella. Aunque antes lo hacía plácidamente después de que él la despertara ahora también tenía calor y no podía dormir, según la versión oficial claro. Su almohada también se empapaba con el transcurso de la noche. Ella también se preguntaba tantas cosas... estaba completamente enamorada de él, pero aunque lo que sentía por su novio ya solamente era simple cariño no se atrevía a decirle nada. Se cerraba en banda. Poderosa rutina. Tremendo miedo. Y él claro, actuó... demasiado fuerte lo que empezaba a sentir por ella para que se volviera en su contra.
"Si es lo que debo hacer, ¿por qué duele tanto?" Eso era lo que él no entendía tumbado boca arriba en su cama, intentando no hacer ruido al respirar mientras lloraba. No quería que lo escucharan. Sonido típico de la impotencia. Su corazón no paraba de preguntárselo mientras recordaba cómo empezó a conocerla. Cómo empezó a hablar, a intimar... Así, el sol le sorprendió entrando por su ventana de igual forma que les sorprendió a los dos tumbados en la arena unos días atrás. Se arrepintió profundamente de no haberle dicho todo cuando tuvo su cara entre sus manos. Y después se imaginó la escena besándola y dejándose llevar. Diferente a cómo fue...
Antes ella pasaba enfrente de su puerta todos los días de camino al trabajo. El destino quiso hace un mes separarlos en el trabajo, siniestro anticipo de que aquello no podía ser. "Eso es que tenía que pasar por algo", le había dicho una amiga suya a él aquella noche. Empezaba a pensar que así era. Ahora ella seguramente decidiría cambiar de calle aunque eso le supusiera andar cinco minutos más, creyendo que así evitaría que su mente le jugara malas pasadas. Error, lo que conseguía con esos cinco minutos más era pensar cinco minutos más al día en él.
Se despertaban por las mañanas. Se deseaban buenas noches justo antes de dormir. "Sois tal para cual", dijo días antes una amiga en común y excompañera de trabajo de él.
Él, que creía que al irse se llevaba lo mejor de la empresa sin que nadie se hubiera dado ni cuenta tuvo que conformarse aquella noche con asumir que había malgastado algo más que cuatro meses de su vida. Había perdido la esperanza. "No puedo seguir así, no puedo". En el fondo, lo que más le dolía es que ella no le diera razón convincente. Más bien no le daba ninguna. Ella le aseguraba que todo lo que le había dicho era verdad. Nunca había sentido eso por nadie pero la frase "Voy a seguir con mi novio" no iba acompañada de ningún por qué. Quizá no lo había y no quería mentirle. Y él, entonces, volvía a preguntarse... "¿por qué?"... mientras sentía cómo habían vuelto a jugar con él otra vez.
Dedicado a ti, sabes quién eres. Sé feliz.





A veces, el querer a alguien no es suficiente. Pero tengo claro que, no podria estar con un chico pensando en otro... seria engañarme a mi misma.
Eres un cielo, lo sabes??? Ojala esa chica lo vea y si realmente su felicidad esta a tu lado se decida y haga algo. La rutina es muy mala y el miedo al "que pasara" peor...
Un beso fuerteee
www.blogs.ya.com/acoolgirl
Jooo, que penilla mas grande me ha entrado al leerte.... el miedo a equivocarse siempre juega malas pasadas, pero es lo que dice acoolgirl, realmente es enganarse a si mismo.
Espero que se arregle todo y animate vale?? :)
1 beso muuuuuuuy graaaaande!!!
Ya ves......
Ventaja de los blogs, me entero de estas cosas
Daría consejos y animos y toa esa mierda, pero sabes que se me da como el culo xDDD
asi q q lo agan los demas por mi ^^
Ánimo mi niño. Yo ya te he dicho lo que pienso, espero que pronto puedas sonreír de nuevo y no empapar tu almohada, que no te lo mereces.
Unas palabras muy bonitas Fran. Como siempre sabes cómo llegar al alma de las personas, y una vez más lo has hecho.
Espero que dicha persona lea estas palabras.
Un abrazo.
By Rubio
Visiten: www.jlgomez.es
Vamos! todos hemos pasado alguna así, pero también sabemos que tal como vienen se van. Aquí es dónde se puede aplicar claramente la frase: Un clavo saca otro clavo... así es que !Ya sabes¡.
Un abrazo!!
Aunque sirva de poco lo que podamos poner por aquí... tranquilo, tío, que situaciones de esas nos han pasado a todos, y ya te digo yo que se superan. Enga, ¡ánimo!
Lo siento tanto, a ver si lo piensa mejor y ve q estaba equivocada. Yo ya he pasado por esto, me rendí a destiempo y perdí mi batalla(ahora esta casado y con dos hijos), así q no soy la mejor para dar consejos. Digan lo q digan, estas cosas ni se olvidan ni prescriben, solo se mitigan con el tiempo aunq Felipe tiene razón un clavo saca otro clavo...nos vemos el lunes para la madre de todas las fiesta que el alcohol también ayuda en estos casos. Practica la paciencia.1 o 1000.
O te acostumbras a ser utilizado hasta que llegue la buena, o te tocará mojar más la almohada, como tu dices. Gracias a ellas, no hay más opción.....